El caso Tunguska 111 años después

El 30 de Junio de 1908, hace 111 años, unas pocas docenas de humanos fueron testigos de un impacto de asteroide en Tunguska, aunque en ese momento no sabían que era lo que presenciaban.

Una explosión que dejó una escena en Siberia con poca evidencia de su origen. El impacto provocó más de 200.000 hectáreas de bosque deshabitado completamente aplastado, tierra quemada, nubes brillantes y produciendo ondas de choque que se detectaron en todo el mundo. Los periódicos informaron sobre una explosión volcánica o un accidente minero, o la descabellada idea de un asteroide.

Tunguska
Arboles aplastados por la onda de choque en Tunguska, 30 de Junio de 1908. Fuente : Wikimedia Commons

Este evento continuó intrigando al público y desconcertando a los investigadores. Las explicaciones volcánicas y mineras fueron rápidamente descargadas debido a la falta de evidencia. Los investigadores concluyeron que un objeto masivo colisiono con la Tierra. Sin embargo, no todas las pruebas encajan. No hay imágenes del suceso, nadie encontró un cráter ni tampoco fragmentos. Los primeros investigadores científicos no exploraron el área hasta la década de 1920.

“Tunguska es el mayor impacto cósmico presenciado por los humanos modernos”

David Morrison, investigador de ciencias planetarias en Ames

El 15 de febrero de 2013, un meteoro mas pequeño, estallo en la atmósfera cerca de Chelyabinsk, Rusia. Este suceso creaba una oportunidad para resolver el misterio de Tunguska. Los investigadores utilizaron la bola de fuego altamente documentada y técnicas modernas de modelado por computadora para explicar lo que se vio, escucho y sintió.

Explosión del meteoro en Chelyabinsk

Los modelos se usaron con observaciones en vídeo de la bola de fuego y mapas del daño en el suelo para reconstruir el tamaño original, el movimiento y la velocidad del objetivo de Chelyabinsk. La conclusión resultante fue que un asteroide pedregoso del tamaño de un edificio de cinco pisos que se rompió a 25 kilómetros del suelo. Esta explosión generó una onda de choque equivalente a una explosión de 550 kilotones.

La onda expansiva de la explosión reventó un millón de ventanas e hirió a mas de mil personas. Sin embargo, la fuerza de la explosión no fue suficiente para derribar arboles o edificios. Un objeto como el de Chelyabinsk puede impactar en la Tierra una vez cada 10 a 100 años de promedio.

Los investigadores ahora han utilizado las mismas técnicas modernas usadas en Chelyabinsk para revisar el enigmático evento de Tunguska de 1908.

Según ha publicado la NASA, la conclusión de la investigación ha llevado a que un cuerpo pedregoso (no helado) de entre 50 y 80 metros de diámetro, se adentró en la atmósfera a 55.000 kilómetros por hora, depositando la energía de entre 10 a 30 megatones. Dicha explosión causo los efecto del evento de 1908. La investigación combinada con estimaciones reciente de la población de asteroides, concluyo que el intervalo promedio de tales impactos era de milenios en vez de siglos como se había pensado hasta ahora.

Tunguska

Todavía se están encontrando nuevos asteroides y rastreando sus órbitas, refinando sus probabilidades de impacto y aprendiendo más sobre su maquillaje con telescopios en la Tierra y en el espacio, así como en misiones espaciales robóticas que los están estudiando de cerca.

El misterio de Tunguska inspira a los investigadores de hoy en día a mitigar futuras amenazas.


Una respuesta a “El caso Tunguska 111 años después”

  1. En esto momento vale recalcar que la NASA es la única que nos puede enseñar tales cosa por pasar

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